lunes, 6 de junio de 2016

¿La Razon le puede al Corazon?

Cada vez que pienso seriamente sobre la vida creo que me mato a mi misma porque suelo estar alrededor de personas tan objetivas que tienen una visión totalmente diferente a mi y es raro porque me encanta hablar con esas personas y la simple razón de hacerlo es porque se que en el fondo esas personas tienen razón debido a que no se dejan engañar fácilmente por su entorno o peor, por sus sentimientos.

Creo que cada persona tan sensible como yo debería de tener una de esos amigos siempre cerca porque crean o no son los que nos hacen reaccionar y nos despiertan de ese sueño de maravillas que en realidad esta rodeado de dragones lanza llamas.

Mientras nos sentimos a gusto tomando el té con el sombrero loco, la liebre y el ratón ellos están buscándonos para decirnos que la Reina Roja mando a cazarnos y tratan de ayudarnos a solucionar nuestros problemas siendo así nuestra mano derecha.

Dicho de esa manera suena hermoso pero en realidad este tipo de personas son tan directos que si no te acostumbras te lastiman profundamente a pesar de que lo que te digan sea la pura verdad sobre ti mismo.

A veces me da por pensar como esas personas y digo ¿Acaso sera mejor ser así? Porque ser sensibles daña internamente y demasiado, pero luego pienso que se perdería la esencia del ser humano si todos fuéramos así...

Sin embargo, nos evitaríamos horas llorando por alguien que no es correspondido, o sufriendo por las famosas amistades que dicen ser para siempre pero jamas lo son y supongo que todos queremos evitar esos momentos de duro sufrimiento.

Pero siguiendo con el balance de la vida nos dividimos en varias cantidades de personas sensibles y personas que se manejan 100% a través de la razón y no de sus sentidos, creo que así todo puede funcionar mejor, no? 

Love Don't Break Me

Con los años las personas se van dando cuenta de que no todas las personas que nos rodean son indispensables en nuestras vidas por lo que poco a poco vamos desarrollandonos independientemente de la sociedad.

Vivir en una monotonia se habia vuelto popular o por lo menos para mi me pasaba, es decir, era lo mismo todos los dias para mi, tareas del hogar, la universidad, pocos amigos, soledad.

Todo iba bien en mi vida, excelente, sin preocupaciones ni sorpresas y me había acostumbrado tanto a esa vida que no quería cambiarla ni un poco, evitaba a toda costa que así fuera.

En la secundaria jamas fui tomada en cuenta ya que era perfecta siendo invisible y gracias a eso todos me olvidaron con mucha facilidad lo cual me afecto los primeros años de mi vida pero luego me acostumbre y me acople a una nueva forma de vida tan simple y sin emociones. 

Cuando ese 15 de mayo del 2022 recibí uno de esos famosos giros de 90° que nunca espere.
Ese día estaba almorzando en la playa con mi familia incluyendo a la pareja de mi hermano a quien recientemente conocíamos.
Para mi ese día transcurrió con normalidad hasta que dos hombres se acercaron a saludarnos en especial a mi tío, luego supe que era un gran amigo de el que aparentemente nos conocía hace mucho a pesar de que yo no lo recordaba y el muchacho que estaba a su lado era su hijo a quien no salude pero mi hermano mantuvo una conversación muy animada en el rato que estuvo ahí.
Apenas hicimos contacto visual note que me me miro de una manera en particular pero no le tome mucha importancia porque suele pasar de que personas como el jamas se fijarían en mi, pero fue un error para que después mi inocencia me traicionara un día después.

El resto de la tarde transcurrió con normalidad para el resto pues en mi había algo que me inquietaba y era el recuerdo de su mirada y su sonrisa... Pensaba una y otra vez en como quitarme esa absurda idea de la cabeza pero se hacia imposible,

Al día siguiente seguía con su recuerdo intacto en mi mente pero cada vez me convencía de que era una ilusión mas del cerebro. Ese día hice todo lo que tenia que hacer y como siempre tengo la costumbre que en las noches reviso mis redes sociales antes de dormir hasta que me fije en algo irregular en mi cuenta, había una solicitud. Mi corazón se detuvo un segundo cuando vi de quien se trataba y yo dude si en aceptar o no, pero pensé que quien no toma riesgos en esta vida en realidad no vive.
Lo acepte...

Fue una incertidumbre asombrosa pues esperaba a que me escribiera de inmediato, mas la espera fue en vano. Pasaron horas, días y semanas pero no lo hizo. Perdí esperanzas otra vez.

Dos semanas después había pasado mi cumpleaños y estaba a punto de regresar a mi vida normal debido a que su sonrisa cada vez se desvanecía de mis recuerdos, nuevamente era yo.

Un viernes en la noche me encontraba haciendo lo que acostumbraba, revisar mi perfil. Todo era normal hasta que un mensaje hizo que me sintiera en la luna, era el. Minutos después de que volví a la normalidad le respondí entusiasmada y así iniciamos una conversación muy divertida hasta que me invito a salir. No sabia que después de decirle que si iba a terminar de una manera que jamas podre olvidar.

Esa noche no pude dormir de la emoción y se que han de pensar que es muy común que algo así pase pero no porque jamas un chico me había invitado a salir de esa manera, muy guapo de cabello negro, alto y blanco como la leche, sus ojos cafés oscuro y su sonrisa... ¡Su hermosa sonrisa! Tan dulce y llena de alegría que quisieras contemplarla por horas y horas pero a la vez la cuidarías porque no quisieras gastarla pero yo estaba dispuesta a ser la razón de esa sonrisa.

Al día siguiente en la noche decidí ir al parque central para pensar muy bien en los sucesos del día anterior, quería sentirme bien al respirar aire fresco y afortunada por las cosas que últimamente me estaban sucediendo y que mejor manera de celebrarlo que bajo las estrellas, pensaba.

Me senté en una de las bancas que se encontraban libres, no había mucha gente lo cual para mi era perfecto. Suspire y exclame en voz alta.

-¡Esto debe ser un sueño!-Solté una pequeña risa y cerré los ojos.

-¿Duermes en el parque?-Abrí mis ojos muy salvajemente para ver bien quien había respondido a mi feliz exclamación y ¡Santo sea Dios! ¡Era el!

-Eh, no... Solo pensaba. ¿Que haces aquí?-Dije un poco nerviosa mientras el se acercaba mas a mi.
-Quise pasear un rato. No esperaba verte aquí.-Tomo asiento a mi lado y me sonrió. ¡Maldición! Parecía una adolescente sonrojada y muerta de vergüenza.

-Yo tampoco esperaba verte aquí. Yo vengo muy seguido porque me gusta ver el cielo estrellado y pensar.-Sonreí ligeramente y note que el me estaba viendo, voltee y nuestras miradas se conectaron.
¡Ay, no! ¿Que es esto que siento? Su sonrisa, su mirada, lo que provoca en mi es algo que se salio de mi control.

Hablamos por horas en ese parque y ya casi daban las doce hasta que una de nuestras conexiones hizo que el reaccionara. Se acerco muy lentamente a mi y rozo mis labios cuando yo dije un sutil pero rápido ''No''. El se alejo.

-Lo siento, no era mi intención. Yo...-Lo interrumpí.

-Discúlpame, es que yo no estoy acostumbrada, o sea, no tan fácilmente, no así.-El me miro y nuevamente volvió a sonreír.

-Eres especial.

-Gracias por entender.-Tomo mi mano y entrelazo nuestros dedos y que magnifico se sentía eso. Dirigió mi mano hacia su mejilla y toque su rostro. Me iba perdiendo cada vez mas.

-No lo puedo evitar...-Dicho eso me atrajo hacia su cuerpo y me beso. Sus labios tan suaves como algodón encajaron perfectamente con los míos.

Solo deje que durara dos segundos y lo corte pues mas que la pasión que sentía eran mis principios como mujer ya que recién nos conocíamos y a pesar de que ponía de cabeza mi mundo no sabia si mi presencia causaba lo mismo en el así que no podía dejar que las cosas sucedieran así de espontaneas.

-Por favor, así no.-Se separo de mi y bajo la mirada.-No quiero que esto sea así de rápido, recién nos conocemos.

-Entiendo y discúlpame, es un impulso que siento al verte y se hace difícil controlar.-Me dijo eso tan apenado que me enternecí y le di un pequeño beso en la mejilla. Se quedo un poco sorprendido por mi actitud y buscaba en mi una respuesta para entender mejor el por que de mi acción, al ver que seguía sin comprender le respondí.

-Un regalo, pero no te acostumbres.-Luego de eso hablamos sin parar hasta que dieron las 12 am en el reloj y como Cenicienta sabia que tenia que irme a casa.

-Debo irme, ya es muy tarde.-Lo dije con un tono de tristeza mientras el no decía nada pero aun así continuaba admirando mi mirada.

-Te paso dejando.-Dijo inmediatamente mientras tomaba mi mano y dejaba un pequeño beso en ella ¿Podría ser mas encantador? ¡No lo creo!

-No es necesario, no quiero causar molestias.-Dije apenada.

-¿Molestias? Jamas. Solo quiero pasar mas tiempo conmigo, di que si.-Voltee mi cara y respondí un muy cortante ''No'' que como resultado hizo que se volviera mas insistente y termine accediendo.
Ya en su auto reímos como nunca durante todo el trayecto a mi casa, llegando se estaciono en frente, tomo mi mano y me miro.

-Que tu hermano no me odie por salir con su hermanita.-Reí ante su comentario, entrelace nuestros dedos y respondí.

-No lo hará si no me haces daño...-Aparto su mirada de mi, me entro la duda de inmediato.-¿No lo harás, verdad?

-¿Me crees capaz de hacerlo?-Lo dijo tan seriamente que me convencí de su seguridad sin saber que le estaba creyendo al chico que grito ''El lobo''.

Luego de ese momento me despedí y el dejo en mi un suave beso en mi mejilla, tan mágico que cuando cerré la puerta de casa me toque la mejilla debido a que su calor quedo en mi.

Camino a mi habitación evite todo tipo de conversación con mi mama y mi hermano porque lo único que quería hacer era tirarme en la cama y dormir para poder soñar con el...